Resumen IEF Primer Semestre 2026





El principal riesgo para la estabilidad financiera local proviene de un estrechamiento abrupto de las condiciones de financiamiento, que podría ser consecuencia de una intensificación del conflicto en el Medio Oriente o de sus efectos sobre la inflación y crecimiento mundial. Las condiciones financieras internacionales se deterioraron durante marzo, pero han retornado a niveles que son coherentes con una visión benigna de la economía, lo que contrasta con los riesgos asociados con el conflicto y otras fuentes de incertidumbre. Las vulnerabilidades globales, asociadas al elevado endeudamiento fiscal, las altas valoraciones de activos riesgosos, y la mayor interconexión entre la banca y otros agentes financieros se mantienen altas, pudiendo exacerbar y propagar las consecuencias de diversos eventos de riesgo. Los mercados financieros locales han mostrado movimientos en línea con las tendencias globales, aunque cambios recientes en la participación de no residentes y en los portafolios de inversionistas institucionales locales podrían incrementar la transmisión de eventos de volatilidad externa a nuestra economía. La situación financiera de hogares y empresas no registra cambios significativos, y los ejercicios de tensión sugieren que, la materialización de un shock severo tendría impactos acotados sobre su capacidad de pago. En tanto, los niveles de rentabilidad, capital y liquidez de los bancos les permitiría mantenerse solventes en un escenario de tensión severo. La economía chilena cuenta con solidez macroeconómica y estándares de regulación y supervisión financiera robustos, que le permiten disponer de mecanismos de ajuste y holguras para mitigar los efectos de shocks severos.

EVOLUCIÓN DE LOS MERCADOS FINANCIEROS Y VULNERABILIDADES EXTERNAS

Los mercados financieros globales han mostrado fuertes fluctuaciones desde el inicio del conflicto en el Medio Oriente, aunque han mantenido una visión benigna sobre su desarrollo y consecuencias. Durante marzo, el apetito por riesgo disminuyó significativamente, la volatilidad medida por los índices VIX y MOVE se incrementó, el dólar se apreció a nivel global, las tasas de interés de referencia exhibieron alzas, los mercados bursátiles cayeron, y hubo salidas de capitales desde mercados emergentes (Grafico 1.1). Posteriores expectativas de un potencial acuerdo revirtieron gran parte de estos movimientos, aunque persiste el contexto de volatilidad marcada por los desarrollos del conflicto. Al cierre de este Informe, las cotizaciones bursátiles, los spreads de bonos corporativos, y los premios por riesgo de economías emergentes, se ubicaban en niveles favorables en comparación histórica, aunque las tasas de interés de referencia de mediano y largo plazo se han mantenido elevadas. Esta visión más benigna de los mercados financieros es consistente con las, hasta ahora, acotadas revisiones al crecimiento económico mundial, pero contrasta con la elevada incertidumbre en torno al desarrollo del conflicto y sus potenciales consecuencias negativas sobre la economía global.

Estos desarrollos se dan en un contexto en el cual persisten importantes vulnerabilidades financieras, asociadas al alto endeudamiento fiscal y a elevadas valoraciones de activos financieros riesgosos. El alto nivel de endeudamiento fiscal, especialmente en economías desarrolladas, y su potencial impacto sobre los costos de financiamiento de largo plazo continúan siendo materia de preocupación a nivel global. A esto se suma que el conflicto en Medio Oriente ha incrementado la presión por mayor gasto militar y las demandas por programas que mitiguen los efectos de los mayores precios de la energía. Además, la valoración de activos financieros riesgosos se mantiene elevada en términos históricos, lo que conlleva el riesgo de una reversión abrupta.

La interacción entre la banca y los intermediarios financieros no bancarios (IFNB) en los mercados desarrollados es otro foco de atención frecuente en los informes de estabilidad financiera recientes de economías avanzadas. Continúan las dudas en torno a la creciente importancia de los IFNB, especialmente en el segmento de crédito privado, dada la información limitada respecto de la calidad de su cartera de crédito y la extensión de su interconexión con la banca tradicional. Si bien la información disponible indica que estas vulnerabilidades no constituirían por ahora un riesgo sistémico para la economía mundial, es importante continuar monitoreando su desarrollo (Recuadro I.1).

Se añaden, en lo más reciente, las preocupaciones asociadas a las consecuencias que modelos avanzados de inteligencia artificial (IA) puedan tener para la seguridad informática de instituciones e infraestructuras financieras. Estas herramientas pueden aumentar la capacidad de identificar y explotar vulnerabilidades, elevando el riesgo de incidentes simultáneos en sistemas interconectados. Por ello, la ciberseguridad asociada a la IA adquiere una dimensión sistémica, que exige reforzar la resiliencia, la supervisión y la coordinación entre autoridades e industria.

El mercado financiero local ha presentado movimientos similares a los mercados externos (Grafico 1.2). Tanto desde el inicio del conflicto en Medio Oriente como en las oscilaciones posteriores entre escalamiento y tregua, los precios de los activos financieros locales se han acoplado a los vaivenes de los mercados externos. Con todo, no se han observado anomalías en los mecanismos de formación de precios. Así, los spreads de financiamiento han retornado a sus promedios históricos, las empresas han continuado emitiendo bonos y los indicadores de valoración accionarios no muestran grandes cambios respecto del IEF anterior.

 
Gráfico 1.1: Mercados bursátiles (*)
(índice base 100 = 29-10-2025)
 
(*) La línea vertical roja corresponde al inicio de la guerra en Medio Oriente. Fuente: Banco Central de Chile en base a información de Bloomberg.
Gráfico 1.2: Tasas soberanas a 10 años (*)
(porcentaje)
 
(*) Línea vertical negra indica cierre estadístico del IEF anterior y la línea vertical roja corresponde al inicio de la guerra en Medio Oriente. Más detalle en set de gráficos Fuente: Banco Central de Chile en base a información de Bloomberg.
 
 

En el mercado de renta fija local se ha observado un cambio en la participación relativa de distintos tipos de inversionistas, así como en sus portafolios. La interacción de estos elementos podría potenciar los impactos de shocks de mayor magnitud en este mercado. El reciente aumento en la participación de agentes no residentes, si bien ha contribuido a la liquidez del mercado de renta fija local, puede hacer que este sea más sensible a shocks externos por cuanto algunos de estos inversionistas tienden a tener horizontes de inversión más cortos que inversionistas institucionales locales, como las administradoras de fondos de pensiones y las compañías de seguro. Por su parte, dadas sus recientes estrategias de inversión en instrumentos derivados, eventuales llamados a margen de dichas posiciones podrían acotar el rol contra cíclico que los fondos de pensiones han jugado en determinadas ocasiones. En el caso de los fondos mutuos, estos han tendido a incrementar su exposición a bonos bancarios. En caso de producirse retiros desde estos fondos, el ajuste de tasas en dichos bonos podría verse amplificado. Si bien durante los eventos de marzo y abril la volatilidad de las tasas en el mercado local ha sido baja en el contexto global, estos cambios podrían, en su conjunto, potenciar las respuestas a eventos de mayor magnitud, aumentando la volatilidad del mercado. Estos desarrollos relevan la importancia de las iniciativas orientadas a aumentar la profundidad del mercado de renta fija local y la resiliencia de sus participantes, así como de reducir sus vulnerabilidades. En esta dirección contribuyen, por ejemplo, los avances normativos tendientes a potenciar el mercado de repos del Banco y la CMF, la normativa que limita la exposición de los Fondos de Pensiones al mercado de derivados emitida por la Superintendencia de Pensiones, y la modificación a la normativa de liquidez de fondos mutuos para Administradoras Generales de Fondos anunciada por la CMF.

En el marco de la reforma previsional, una transición ordenada desde el esquema actual de multifondos a los fondos generacionales es fundamental para evitar disrupciones en los mercados financieros locales. El uso adecuado de los espacios de flexibilidad que contempla la ley permite una implementación gradual de los cambios al régimen de inversión de fondos, evitando ajustes abruptos de portafolios que puedan afectar el funcionamiento del mercado de capitales local. En este contexto, es importante mantener un análisis y monitoreo continuos de esta transición y de los efectos sobre su funcionamiento.

SITUACIÓN DE USUARIOS Y OFERENTES DE CRÉDITO

Desde el Informe anterior, las vulnerabilidades financieras de los hogares se han mantenido acotadas, mientras que las de empresas permanecen sin cambios significativos, en niveles normales (Grafico 2). Los hogares presentan una estabilización del endeudamiento y la carga financiera como porcentaje del ingreso laboral. Asimismo, los créditos de consumo e hipotecario mantienen su tasa de impago sin grandes cambios respecto del Informe previo. Por su parte, al cierre de 2025 el endeudamiento agregado de las empresas como porcentaje del producto se redujo levemente respecto del Informe anterior, dada la evolución del PIB y la apreciación del peso durante ese período. Tampoco hubo cambios significativos en la carga financiera sobre ventas de las empresas. Sin embargo, la mayor concentración de vencimientos de deuda en los próximos años expone a los emisores locales al riesgo de refinanciar pasivos en condiciones desfavorables. La situación del sector inmobiliario muestra algunas mejoras, pero continúa débil, con impago elevado y alto stock de viviendas terminadas.

Gráfico 2: Índice de mora del sistema (*)
(porcentaje de las colocaciones de cada cartera)
 
(*) Línea vertical corresponde a cierre estadístico del IEF anterior. Más detalle en set de gráficos. Fuente: Banco Central de Chile en base a información de la CMF.

La situación de hogares y empresas les permitiría enfrentar los riesgos externos sin generar grandes disrupciones en el mercado financiero. Enfrentados a un escenario de tensión severo, la deuda bancaria en riesgo de las empresas sería similar a la reportada en el Informe anterior, a lo que contribuye la recuperación de las ventas observada a fines del año pasado. Por su parte, en hogares, la deuda en riesgo muestra un aumento acotado, toda vez que su situación inicial no ha tenido grandes variaciones desde el ejercicio anterior.

Como se ha señalado en Informes previos, la persistencia de déficits por varios años ha reducido las holguras fiscales y la deuda pública ha aumentado. Adicionalmente, la duración de las emisiones de deuda pública se ha reducido, de manera similar a lo que ha ocurrido a nivel global. Con ello aumenta la frecuencia con que el Fisco debe recurrir al mercado a renovar la deuda, lo que aumenta la exposición a cambios en las condiciones financieras. Un manejo prudente de las cuentas fiscales es fundamental para preservar adecuadas condiciones de financiamiento para hogares y empresas y también para la capacidad de la economía de mitigar el impacto de shocks.

Los bancos cuentan con niveles de rentabilidad, capital y liquidez que les permitiría mantenerse solventes en un escenario de tensión severo. Si bien el impago de la deuda comercial se mantiene estable en niveles elevados, la banca mantiene resguardos en términos de provisiones y garantías. Por su parte, su situación financiera sigue favorable con una rentabilidad sobre promedios históricos y niveles de liquidez que superan los requerimientos regulatorios. Lo anterior ha permitido repartos recientes de dividendos por sobre los promedios históricos. Las pruebas de tensión muestran que frente a un escenario en que la actividad se contrae abruptamente y los costos de fondeo aumentan de forma significativa, los bancos mantienen niveles de capital por sobre los requerimientos regulatorios bajo la métrica más exigente del capital ordinario de nivel 1 (CET1) (Grafico 3).

Gráfico 4: Holgura de capital bajo escenario de estrés severo
(porcentaje de activos ponderados por riesgo)
 
Fuente: Banco Central de Chile en base a información de la CMF.

PRINCIPALES RIESGOS

Los riesgos para la estabilidad financiera global son elevados, en un entorno macroeconómico e internacional altamente incierto. El principal riesgo para la estabilidad financiera global es un deterioro abrupto de las condiciones financieras. Este deterioro se caracterizaría por un aumento de la aversión al riesgo, impulsando la demanda por activos financieros más líquidos y de menor riesgo. Con ello, aumentarían los costos de financiamiento, se depreciarían las monedas respecto a las monedas de refugio y disminuiría el financiamiento disponible para economías emergentes. Un episodio como el planteado puede tener varios gatillos. El más relevante es una posible profundización o prolongación del conflicto en Medio Oriente o de su impacto sobre el crecimiento y la inflación mundial. Otros detonantes son cambios abruptos en la percepción de los beneficios de la IA o una evaluación más negativa sobre la sostenibilidad fiscal en economías avanzadas. En el escenario actual, shocks a las variables financieras podrían verse amplificados y transmitidos a través de las interconexiones entre bancos e intermediarios financieros no bancarios.

A nivel local, la materialización de estos escenarios de riesgo u otros similares podría desencadenar salidas de capitales, aumentos de las tasas de interés o movimientos del tipo de cambio. Asimismo, los efectos reales de la crisis en el Medio Oriente podrían deteriorar la actividad económica y el empleo local, con efecto negativo sobre la capacidad de pago de los usuarios de crédito. Se suman los riesgos operacionales, asociados a la seguridad informática de instituciones e infraestructuras financieras.

DESARROLLOS DE POLÍTICA FINANCIERA

En su Reunión de Política Financiera, el Consejo del Banco Central de Chile decidió continuar la convergencia del Requerimiento de Capital Contracíclico (RCC) a su nivel neutral, fijándolo en 1% de los activos ponderados por riesgo (APR) desde el actual 0,5%, el cual será exigible en un plazo de 24 meses. Esta decisión se apoya en los antecedentes evaluados en la RPF y aquellos contenidos en este Informe. Esta determinación cuenta con el informe previo favorable de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Conforme al marco de política dado a conocer en noviembre 2024, el Consejo se mantendrá regularmente evaluando las condiciones macrofinancieras, el entorno de riesgos, y sus potenciales consecuencias para el RCC.

La agenda de regulación financiera del Banco Central de Chile (BCCh), orientada a fortalecer el funcionamiento del mercado monetario y la gestión de liquidez sistémica, avanzó con la publicación definitiva del marco regulatorio para el reconocimiento de convenios marco de contratación de operaciones de repo y su compensación. Esta iniciativa se complementó con el perfeccionamiento de la normativa impulsada por la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) respecto de los requerimientos de capital bancario aplicables a instrumentos autosecuritizados y repos. Asimismo, se estableció un nuevo marco de regulación para reforzar la gestión de liquidez de las Entidades de Contraparte Central, que incentiva a sus participantes a constituir garantías en efectivo en las cuentas de liquidación que mantienen en el BCCh. En línea con el objetivo del BCCh de promover un desarrollo eficiente y seguro del sistema de pagos, en las próximas semanas se definirán las regulaciones finales para ampliar el acceso al Sistema LBTR a entidades no bancarias y habilitar el uso de tarjetas en el transporte público. Adicionalmente, se expandió el alcance del Sistema Integral de Información de Derivados (SIID-TR), operado por el BCCh, para incluir la información de contratos de derivados realizados por Administradoras Generales de Fondos (AGF). Finalmente, en el marco de la implementación de la reforma de pensiones, el BCCh definió los límites de inversión en el exterior aplicables a los Fondos Generacionales (FFGG) y al Fondo Autónomo de Protección Previsional (FAPP).

La economía chilena cuenta con solidez macroeconómica y estándares de regulación y supervisión financiera robustos, que le permiten disponer de mecanismos de ajuste y holguras para mitigar los efectos de shocks severos. El marco institucional local incluye herramientas para enfrentar escenarios excepcionales y mecanismos de coordinación entre autoridades y reguladores. En particular, la banca ha fortalecido su base de capital y sus indicadores de solvencia han aumentado acorde con los estándares de Basilea III. En este contexto, el Requerimiento de Capital Contracíclico (RCC) aumenta la resiliencia del sistema bancario, ya que frente a escenarios de estrés financiero severos puede ser liberado, total o parcialmente, generando mayores holguras regulatorias, y entregando mayor flexibilidad en la gestión del balance de la banca. Así, reduce la probabilidad de que el nivel de capital opere como una restricción en la oferta de crédito, que amplifique el deterioro macroeconómico y ralentice el proceso de recuperación de la economía.