Bajada: Gestión de Reservas
La Ley Orgánica Constitucional (LOC) del Banco Central de Chile (BCCh) establece que su objetivo es velar por la estabilidad de la moneda y el normal funcionamiento de los pagos internos y externos. Para ello, el Banco cuenta con atribuciones en materia monetaria y cambiaria, incluyendo la regulación de la liquidez, la realización de operaciones en moneda extranjera y la dictación de normas en estas materias.
Asimismo, la normativa faculta al Banco para mantener y administrar reservas internacionales en el país o en el exterior, en activos como monedas extranjeras, oro y otros instrumentos financieros emitidos o garantizados por entidades soberanas o financieras internacionales. Estas reservas constituyen el principal respaldo de liquidez externa del Instituto Emisor, las que pueden ser complementadas con acceso a fuentes complementarias de liquidez de carácter precautorio.
En el marco de estas atribuciones, el Banco opera bajo un esquema de metas de inflación complementado con un régimen de tipo de cambio flotante, donde el valor de la moneda es determinado por el mercado. En este contexto, las reservas cumplen un rol de apoyo al cumplimiento de los objetivos del Banco al permitir el acceso a liquidez en moneda extranjera de manera rápida y segura en situaciones excepcionales y calificadas como, por ejemplo, cuando es necesario implementar medidas especiales para asegurar la correcta formación de precios en el mercado cambiario.
Dado que la ley define las atribuciones de manera general, corresponde al Consejo del Banco establecer el marco estratégico para la gestión de las reservas, incluyendo los lineamientos de inversión y el nivel de riesgo aceptable. Con este fin, el Consejo aprueba una Política de Inversión que define la estructura de los portafolios, los activos y monedas elegibles, así como los límites y criterios de riesgo necesarios para una gestión consistente con los objetivos del Banco, así como con los principios de gestión de reservas, los que se asocian a liquidez, preservación de capital y rentabilidad.
Las siguientes figuras muestran esquemáticamente la composición actual de las reservas.
Las reservas internacionales se subdividen en tres portafolios principales: portafolio de inversiones, de caja y de otros activos. El de inversiones agrupa principalmente instrumentos de renta fija internacional emitidos por gobiernos de alta calidad crediticia (A- promedio o mejor). Este portafolio tiene asociado un comparador referencial (Figura 2), el que guía las inversiones en términos de monedas, instrumentos, emisores y plazos de éstas.
La estructura referencial del portafolio de inversiones, el que a su vez se subdivide en un portafolio de liquidez (50%) y de diversificación (50%), está compuesta en 100% por instrumentos de deuda soberana con una duración promedio de alrededor de 1,9 años, y 14% por instrumentos indizados a inflación. En cuanto a la participación por países, 64% es deuda emitida por Estados Unidos, 13% por Alemania, 8% por Canadá, 6% por Australia, 3% por Reino Unido, 3% por Corea del Sur y 3% por la República Popular de China. La clasificación de riesgo dominante del portafolio referencial es AA+.
En el portafolio de otros activos se encuentran registradas las inversiones en oro y las posiciones mantenidas por el BCCh en el Fondo Monetario Internacional (derechos especiales de giro – DEG). Por último, el portafolio de caja corresponde a saldos en dólares mantenidos, principalmente, por empresas bancarias en el BCCh.
La Figura 3 muestra la composición de monedas efectiva del portafolio de reservas internacionales totales. Para ver esta información se puede visitar la Base Estadística del BCCh (Base de Datos Estadísticos (BDE)).
La gestión de las reservas internacionales contempla un programa de administradores externos, facultándoles la administración de una cartera de renta fija de gobierno con una estructura equivalente a la del portafolio administrado internamente. Dicho programa actúa como un comparador activo para la gestión interna del BCCh y permite la transferencia de conocimientos, además de la agregación de valor económico. Actualmente, se mantienen dos administradores externos, los que gestionan aproximadamente un 3% del portafolio de inversiones.
Figura 4: Evolución de reservas internacionales