4.2.1. Inversión directa (ID)

4.2.1. Inversión directa (ID)


i. Descripción general

La inversión directa (ID) se define como aquella que un inversionista realiza en una empresa residente de otra economía, adquiriendo con ello un grado significativo de influencia o el control sobre su gestión. Por convención, una relación de inversión directa se establece cuando una persona física o jurídica posee al menos el 10% de los derechos de voto en una junta general de accionistas, o en su defecto, el 10% del capital social de la empresa “receptora de inversión”34/.

Además de la base de influencia o control, la inversión directa reconoce también el criterio de relación entre los agentes intervinientes en este tipo de transacciones transfronterizas:

  1. Del inversionista directo en su empresa de inversión directa, ya sea a través de una relación inmediata o no.
  2. De una empresa receptora de inversión directa en su propio inversionista directo, sea éste inmediato o no (inversión reversa). Esto ocurre, por ejemplo, si una empresa receptora de inversión le presta fondos a su inversionista directo o si adquiere una participación en su capital (menor al 10%).
  3. Entre empresas emparentadas, siendo éstas aquellas que tienen el mismo inversionista directo, inmediato o indirecto, pero ninguna controla o influye sobre la otra.

En cuanto al financiamiento de la ID, éste proviene de:

  1. Participaciones de capital: Aportes de capital que realiza el inversionista directo en su proyecto de inversión directa.
  2. Reinversión de utilidades: Se refiere a las utilidades que no se distribuyen como dividendos, las que se imputan en la cuenta financiera como nuevos aportes de capital por parte del inversionista directo en su empresa de inversión directa.
  3. Instrumentos de deuda. Aquellas deudas contraídas por las empresas filiales con su matriz35/, por la matriz con sus afiliadas, o entre empresas relacionadas, en la forma de préstamos, títulos de deuda (bonos), monedas y depósitos, y otras cuentas por pagar/cobrar (créditos asociados a comercio exterior).

Las cuentas internacionales registran las transacciones y stocks de la inversión directa de la economía local en el exterior (ID activa) y de aquella proveniente desde exterior (ID pasiva), a nivel de sector institucional e instrumento financiero.

ii. Medición de la ID en Chile

En la economía chilena, la inversión directa tanto activa como pasiva se asocia, principalmente, al sector empresas y hogares, y, en menor medida, a bancos comerciales y OSF36/ (tabla 4.2).

Considerando los últimos resultados anuales publicados, el gráfico 4.3 presenta el stock al cierre del año 2024, de la ID en el exterior (activa) y en Chile (pasiva), por sector institucional, observándose la predominancia del sector empresas y hogares en ambos casos. La posición activa alcanzó un nivel de US$161.832 millones y la pasiva de US$285.790 millones, siendo el 92% y el 88%, respectivamente, explicado por el sector empresas y hogares.

A nivel de instrumentos (gráfico 4.4), tanto en el caso de los activos como pasivos, la mayor parte del stock se asocia al capital, compuesto por aportes de capital y reinversión de utilidades. En particular, en 2024, éste financió más del 80% del stock de ID, tanto de activos como de pasivos; el resto se financió con deuda.

 

 

iii. Fuentes de información

La compilación de la ID se basa principalmente en los registros de la posición de cambios internacionales —códigos de cambio y cuestionarios enviados directamente al Banco Central de Chile (BCCh)—, en las declaraciones efectuadas en el CNCI y en los estados financieros de las entidades involucradas.

 

 

iv. Métodos de compilación

La compilación de la CF y la PII de la ID implica estimar, tanto para activos como pasivos, las participaciones en el capital para bancos, OSF y empresas y hogares, y los instrumentos de deuda37/ para los últimos dos sectores (tabla 4.2).

La CF mensual, en el caso de los bancos, se elabora con datos contables; la excepción son las partidas de aportes de capital en el exterior, que se basan en información del capítulo XIII del CNCI. En el caso de las empresas y las OSF, se emplean los flujos de ingresos y salidas de divisas, reportados en el sistema de la posición de cambios internacionales, y de activos y pasivos con disposición de fondos en el exterior, reportados en el CNCI (Anexo 1 del capítulo XII y Anexo 4 del capítulo XIV, respectivamente). En particular para estos últimos sectores, trimestralmente, se dispone de información adicional de la inversión en el exterior, a través del Anexo 3.1 del capítulo XII; por otra parte, anualmente, se dispone de los resultados de la Encuesta de inversión directa que se realiza a las empresas de patrimonio extranjero en el país38/.

Con respecto a la PII, en el caso de los bancos, ésta corresponde a los patrimonios (a valor de mercado, para los que cotizan en bolsa, y contable para el resto,) ponderados por el porcentaje de participación del inversionista directo. En el caso de los sectores empresas y OSF, el stock final se estima por sumatoria de flujos. El efecto precio se basa, en el caso del capital, en la rentabilidad de las empresas que cotizan en bolsa (externas y locales), y en el de la deuda, en la valoración de los bonos en los mercados financieros. El efecto tipo de cambio se calcula en función de la paridad del dólar con las monedas de los países en los cuales se encuentra la inversión en el exterior, o del peso, en el caso de la ID en Chile. Las demás variaciones de volumen se estiman según la información disponible39/.