Camino de migas

Esquema de Flexibilidad Cambiaria

El Banco Central de Chile ha establecido, desde la eliminación de la banda cambiaria en septiembre de 1999, un sistema de tipo de cambio flexible en que el valor de la divisa es completamente determinada por la interacción de los agentes del mercado. No obstante, se ha dejado la facultad de intervenir cuando cree que los movimientos del tipo de cambio no están acordes a los fundamentos de largo plazo. Tales intervenciones son medidas transparentes, fundadas y excepcionales. Cuando ocurren, se define de manera explícita los plazos y montos involucrados, además de fundamentarse con claridad las razones que las motivan.

La adopción de este esquema eliminó una posible fuente de incoherencia en el diseño de régimen de política; el único compromiso del Banco Central es ahora mantener la inflación en la meta, además de reflejar la confianza de la autoridad en el mercado para determinar de manera autónoma el valor de la moneda nacional.

La flexibilidad cambiaria centra todos los esfuerzos del Banco Central en la meta de inflación, la cual se convierte en el ancla nominal de la economía. Adicionalmente, confiere a la economía flexibilidad para enfrentar los shocks externos, facilitando un ajuste que de lo contrario podría ser pospuesto y, por ende, más complejo. 

En Chile ha habido cuatro episodios de intervenciones desde que se implementó el régimen de flexibilidad cambiaria. En 2001 y 2002, el Banco Central intervino proveyendo liquidez en moneda extranjera producto de las presiones al alza en el tipo de cambio generadas por la crisis de algunos países vecinos. A principios de 2008 y principios del 2011, el Banco Central anunció programas de compra de divisas para aumentar su disponibilidad de liquidez internacional. Los comunicados del Consejo anunciando estos programas de intervención se pueden encontrar en la sección Notas de prensa de este sitio web